sábado, 18 de abril de 2009

Cuando la poesía no es un poema



Estás apestando todo el valle con tu ñoñez…

(Jimbo a Nelson en Los Simpson, episodio 156)



Con frecuencia leo en los diarios o me llegan por e-mail, gacetillas de presentaciones y concursos de dudosa reputación donde se confunde, sin ton ni son, un vocablo con otro: poesía y poema. En unos reza infamemente “La autora, Nélida Rosa Gómez de Manzur, presentará en la SADE su undécimo libro de poesías”. En otros con impunidad solicitan “…de 6 a 8 poesías que no excedan los 50 versos”. Al mismo tiempo me he encontrado con una cantidad variopinta de antologías de poesías publicadas y también con las que arman sin criterio las inocentes y siempre apuradas profesoras de la secundaria. Qué decir, entonces, de las “Poesías completas” de José Asunción Silva, de Antonio Machado o de Rubén Darío. Uno siente que “La realidad y el deseo” de Cernuda, que reúne toda su obra poética, es un plato volador que aterrizó sobre el obelisco de las librerías.

Basta. Me cansé. Como hace ya varias décadas se hastiaron de ser llamadas “poetisas” las mujeres que escribían poesía como un acto que las justificaba y no como un hobbie entre la radionovela y la llegada del marido de la oficina. Estoy más que harto de que para referirse a los textos construidos por versos que pertenecen al género lírico se les llame irresponsablemente “poesías” y no poemas.

Me explico. Como la música o la pintura, la poesía es el género. Por lo tanto, su significado es semejante al término lírica, ya que no se refiere a un texto o a muchos, sino a su especie o conjunto que incluye a los himnos, las canciones, las odas y, casualmente, a los poemas. Sin embargo, uno podría pensar que popularmente se ha impuesto la palabreja, que a nadie le importa la diferencia, que “poesía eres tú”, y entonces, todos felices. Grave error.

Tal vez pueda decirse también que, ante tanta proliferación del término como un hongo nocivo, estoy negando la realidad. Que tengo que aceptar que poema tiene un simpático sinónimo. Puede ser. Pero lo que yo estoy tratando de combatir es una realidad. Porque poesía no es el sinónimo, sino el gemelo malvado y burdo de poema.

Pasa que, luego de machacarle a los alumnos y corregir con disimulo a colegas, me di cuenta dónde radica el peligro, en qué grieta se cuela el virus mortal de esta palabra. Pues en la ñoñez, queridos amigos. Si alguien viene y me espeta, sin más, que acaba de publicar un libro con 50 poesías, enseguida pienso que este autor perpetró versos que remedan torpemente el octosílabo, con rima asonante, pero que a veces confunde y mezcla con la consonante y la libre, entre otras barbaridades del montón. Que además ese libro tiene primorosas poesías dedicadas a la madre fallecida, a su terruño dorado, a la niñez perdida, a algún prócer olvidado, a las estaciones del año. ¡Cuánta zalamería! ¡Qué “útil” para leer en los actos escolares! Pero qué tristemente alejado de la lírica.

Por eso es que tomo con firmeza la lanza de la poesía (cuidado, hablo sólo del género). Poesía escrita con conocimiento de causa, construida compulsivamente como un taxidermista que quiere capturar un instante de la existencia. Aquella poesía, finalmente, que, en cada uno de los poemas, despierte al monstruo agazapado en cada lector y le renueve la sed. Esto que escribo “no es para el mal de ninguno, sinó para el bien de todos”, como dice el inmortal poema de José Hernández.


***

Para deleitarse, la "declamación" de la poesía Numen de amor

24 comentarios:

Proyecto María Castaña dijo...

Confieso que he vivido utilizando indistintamente poema y poesía para referirme a un texto lírico individual. Mi pecado es doble porque conozco el significado de ambos términos. El término poesía es infinitamente más abarcador, como dice Hernán, hace referencia a la lírica como género, a una manifestación de la belleza por medio de la palabra, al arte de componer obras poéticas. Lamentablemente, el mal uso ha hecho que estos términos sean sinónimos bastardos, la cuarta acepción de poesía en el DRAE así lo atestigua: f. Poema, composición en verso.
Para que quede claro la gran diferencia entre ambas palabras propongo un ejemplo simple: podemos decir tranquilamente "la poesía de Fernando G. Toledo" refiriéndonos a todo su corpus lírico pero es imposible decir "el poema de Fernando G. Toledo" para significar lo mismo. En este último caso solo indicaremos un texto en particular.

Hernán Schillagi dijo...

Amiga (mía) Paula:

si quiero regalarte una poesía/tú piensas que estoy dando las noticias... Engolaba Alejandro Sanz en los 90. Y sí, todos, alguna vez, hemos cometido el pecado. Está en el uso, como digo, pero también es cierto que ese uso casi siempre se acerca a una visión de la lírica degradada o con poco conocimiento de la "cosa". En fin, básica ignorancia. Como cuando los alumnos le dicen "me gustó el cuento" al referirse a una novela o a una obra de teatro.

Es sabido que el género que encierra a los poemas exige un estudio que va más allá del gusto y el disfrute. Es por eso que la "portada" que antecede al grupo de fotocopias con textos líricos en las escuelas, dice casi siempre "Antología de POESÍAS" y no "de POEMAS".

He estado observando mucho a los que profieren el vocablo sin distinción. Tienen alguna de estas características:

*Recitan sus "poesías" de memoria.

*El recitado es un remedo de maestra de declamación.

*La rima es una constante, pero irregularmente usada.

*Piensan que el poeta es alguien diferente a los demás, que su verbo es una misión que Dios les ha otorgado para que lo lleven al vulgo.

*Que los que no escriben como ellos "escriben en difícil" a propósito.

*Que con sus "poesías" se expresan sólo sentimientos.



Y algunas cosotas más que ya nos iremos acordando.

Proyecto María Castaña dijo...

(¿Cambio de foto? Después me gastás a mí, ja)

Amigo (mío) Hernán, tan solo pretendo que cuentes conmigo en esta cruzada frente a tanto desconocimiento.

En el comentario decís la palabra que faltó en la entrada: ignorancia. Más buenito que nunca, te referís a la "inocencia" de las profesoras al preparar a las apuradas sus clásicas y hechas al vuelo ANTOLOGÍAS DE POESÍA UNIVERSAL, ARGENTINA, HISPANOAMERICANA... nunca REGIONAL(si existen, preparémonos: se nos viene encima una taxonomía de álamos, un vendaval de agua corriendo por acequias, ríos y diques, un cosechador con el tacho rebosante de uvas y las inefables montañas como testigos mudos de tanto bello desparramo lírico).

Excelente el listado, yo agregaría, humildemente, un ítem:

*Aquellos que piensan que poesía, además de ser sinónimo de poema, lo es de elegía: hay que escribir a la madre muerta, a los árboles de mi provincia, a la paloma, a la maestra, al perro de la infancia. Poesía homenaje, clarita, llena de lugares comunes, para golpear muy bajo en la sensibilidad chata de la mayoría de los receptores.

Savater, en algún fragmento de ÉTICA PARA AMADOR -tendría que buscarlo-, decía que el "buen gusto" es cuestión de aprendizaje, de interés, de incesante curiosidad lectora. No es natural, hay que formarlo. La gente piensa que si no entiende un poema es porque el autor es un rebuscado que escribe para sus amigos y no hace una mínima autocrítica de su "ignorancia" sobre el tema.

sergio dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
sergio dijo...

Definitivamente de lo que se trata es de la “ñoñez”. En mi imaginación “una poetisa escribe poesías para que una declamadora se las recite en una tarde de té en la SADE”.

Y lo más impresionante es el plural. Más que impresionante diría que es ofensivo, sobre todo en boca de profesoras/es (las chicas son mayoría) en frases como las que siguen: “”elegite tres o cuatro poesías de amor y ya está. Las usás para dar métrica, rima y recursos”

Habrá, como ud bien dice, que seguir luchando para imponer el más digno (y hermoso): poema.

Proyecto María Castaña dijo...

Eso sí, Sergio, que el acelerado uso, sumado al vertiginoso empobrecimiento del léxico, no hagan "ceder" a la RAE a que dentro de 100 años acepte giros que supo imponer "el groncho" del inolvidable personaje de Hugo Arana y no precisamente para referirse a textos líricos: "Fa, qué puema" (aplauso y ojos desorbitados incluidos).

Fragaria Vesca dijo...

Lo de "poesías" remite a algo berreta, es despectivo, casi. El genial epígrafe lo dice todo. Las cosas por su nombre.

Hernán Schillagi dijo...

Sergio: su comentario es un poema! Ja.

Sí, hay que atrincherarse. No hay que claudicar, porque, más allá de la marginalidad propia del género, si los otros quieren llevarlo al terreno de lo ridículo y cursi la batalla estaría perdida por completo.

Quiero aclarar una cosa: quizá alguien que lee este post y sus comentarios piense que se está hablando de una visión elitista y académica de la lírica. Todo lo contrario. La idea aquí es querer llamar las cosas por su nombre y, sí, no "cualquierizar" el género por gente que se acerca a la poesía porque leyó tres versos en el "Dos corazones" de Felfort.

Prefiero la gente que odia o simplemente ignora a los poetas y lo que escriben. Me inspiran más respeto.

Hernán Schillagi dijo...

Paula: está gracioso su comentario y me dio nostalgia acordarme de "El groncho y la dama" (pero que no vuelvan). Convengamos que la poesía no es ninguna dama, sino que es una atorranta "que se va con cualquiera", parafraseando a Sabina.

Soy un convencido, pero cabezadura también, que la guerra está casi perdida. Todos los años explico la diferencia entre "poesía/poema/verso" y los chicos se sorprende que antes nadie se los haya hecho notar. Además "poesías" está en el habla popular más que arraigado. Sin embargo que, colegas docentas y poetas, no noten las diferencias...hummm. Es como aceptar que el "hubo" impersonal, sea reemplazado por el usadísimo "hubieron".

Un bajón.

Hernán Schillagi dijo...

Fragaria: Con las tres líneas de su comentario hago un estandarte y planto bandera.

Pd: cada vez pienso más seriamente que Los Simpson serán más citados que cualquier escritor. Para bien y para mal.

Cecilia Restiffo dijo...

Aunque el autor de este texto tiene toda la razón en sus afirmaciones, es bueno profundizar en aspectos mucho más importantes que la nominación errónea del género y sus especies; esto en definitiva no me parece tan grave como otras disquisiciones que sí tienen que ver con la ousía de la cosa, al punto voy: en general los llamados a sí mismos Poetas creen sin remordimientos (y más allá de su religión) que han sido tocados por DIOS, quien les ha concedido por obra y gracia el DON DE ESCRIBIR, y no se conforman con esta autoproclamación además el impulso que los lleva a CUMPLIR ESTA MISISÓN y publicar luego, está fundamentado en la nefasta idea de "posteridad", lo que en otros tiempos se conocía como "la vida de la fama".
Sin querer desviar el eje conceptual de este post me permito tomar como punto de partida la postura de Hernán para aumentar la apuesta y "mesar las barbas" a todo aquel que crea todavía en el poeta como un ser ELEGIDO para alumbrar el camino de los SIMPLES mortales.
¡No señor, no señora, LA POESÍA es un género sumante difícil pues exige al escritor un trabajo de cincel sobre el lenguaje; un recogerse sobre sí y pasar por el tamiz aquella IDEA (y no sentimiento), que busca expandirse, transformarse,y surgir nuevamente siendo ella misma y otra a la vez; acá no hay inspiración que valga por sí misma.
Es la del poeta, una tarea de obrero, un trabajo incesante que no muchos lo toman como tal, cito algunas frases escuchadas por ahí: "salí del baño y se me ocurrió lo de como un perro sudor que transa chiquis monalisas... y de ahí escribí este libro " fin de cita. No pretendo ser clásica ni purista en mi concepción del género creo que podemos ser "rebeldes, solitarios y soñadores" sin perder la CALIDAD, esto es: el trabajo sobre los textos, sobre la palabra, sobre los silencios, sobre la porción de la página en blanco que nos reclama y nos intima a lo que diría mi abuela: ESCRIBIR COMO LA GENTE, sean poemas o poesíasssssss.

Hernán Schillagi dijo...

Cecilia: la verdad que de todos los "peligros" o "gérmenes nocivos" de los cuales se han alertado aquí que pueden llegar hacer desaparecer a la poesía (¿exagero?), el creerse un vate divino por apenas apilar un verso arriba del otro, tal vez sea lo peor para el género.

Acá no hay dones ni monarquías. Ni nadie es un poeta maldito, la otra cara de la petulancia poeteril.

Aunque debo decirte que la "calidad" es un concepto bastante discutible para muchos poetas actuales. Hoy en día "escribir bien" no es un valor, es más, es objeto de miradas de insidioso esnobismo.

Secretamente, muchos se creen los Roberto Arlt de la poesía. Y piensan que de sus carencias va a surgir un estilo. Puras macanas. No son capaces de hilar dos ideas seguidas en una estrofa.

Todo esto, ser los poetas de la torre de marfil o los del pan duro, ha alejado a los lectores "de a pie" de la poesía.

sergio dijo...

“Enmarcadas por una sobria biografía, las poesías de Nené son un testimonio de amor y esperanza con el (¿?) que superó una vida difícil.”

Esta son palabras textuales extraídas de una pequeña reseña bibliográfica a “ Poesías para vivir y soñar” de la poetisa Nené Manssur, aparecida en la revista Ñ de clarín.

¿Hace falta agregar algo?

Anónimo dijo...

mm

Proyecto María Castaña dijo...

Sos malo Sergio, si Nené pudo superar una vida difícil con sus "Poesías para vivir y soñar", ¿por qué no podrá hacerlo cualquiera de sus lectores? Además ese título de autoayuda es un gancho tentador. Es más, se me ocurre que esa clase de título podría atraer a varios consumidores de felt for: "Poesías para soñar en primavera", "Poesías para leer en la cama", "Poesías para leer junto al fuego", "Poesías para volver a enamorarse"... ¡qué negoción! y nosotros hablamos de calidad, de trabajo sobre las palabras, sobre esfuerzo, sobre hacer surgir ideas que en el texto serán otras y, a la vez, ellas mismas, mientras allá afuera se imprimen cientos de miles de libros de poesía-chatarra que suscitan sentimientos honestos en lectores que nunca se acercaran a un poema aferrándose a sus moldes de belleza estereotipada.
¡A veces son tan solitarias nuestras cruzadas en defensa de la palabra y sus múltiples posibilidades estéticas! El problema radica en cómo abrir el círculo. Volviendo al planteo de Hernán, ¿cómo podemos llegar al lector de a pie?, voy más lejos, ¿cómo podemos formar al lector de a pie? Ninguno de nosotros, creo, pretende habitar una torre de marfil y mirar con indiferencia o desprecio la ignorancia de los otros. Supongo, por el contrario, que nuestra intención es hurdir nuevas sensibilidades, alentar vocaciones poéticas, ¿es así o me equivoco?

(Gracias por Numen de amor: ¡Manolo Galván vive!)

Hernán Schillagi dijo...

Sergio: sí, esas "poesías" siempre aparecen en esas editoriales como Dunken o De los cuatro vientos. Son justamente las que organizan esos concursos dudosos, donde en realidad los "finalistas" que financian la antología, le pagan el libro también al ganador. Pero qué poesías! ;-)

Hernán Schillagi dijo...

Paula:

Realmente es genial el declamado de Numen........de amor ¿Sabés que lo encontramos con Sergio de casualidad? Buscábamos POEMAS recitados y nos "topamos" con esa melosa (y bizarra) página ibérica. Creo que la poesía que viene en las agendas anuales está más interesante. Imaginate.

Hernán Schillagi dijo...

¿Me están cachando, no es cierto? Hoy salió una nota en Los Andes sobre los que van a la Feria del Libro:

"Es una buena oportunidad, pero sabemos que vamos a un lugar donde competimos con el libro de cocina de Martiniano Molina o el libro infantil de Araceli González. Estamos lejos de eso, pero para nosotros estar ya es un paso adelante. Veremos cómo nos va, pero también estaremos allí para los mendocinos que viven en Buenos Aires y que quizá extrañan un poquito", dice Hernán Schillagi, quien llevará su libro de poesías "Primera Persona".


Pd: el resaltado es mío. No hay derecho! jaja.

Hernán Schillagi dijo...

Anónimo:

tu breve y dubitativo co(mm)ent espero que NO sea porque tenés dudas de la pregunta que hace Sergio.

Comentá con nombre que seguro será más valioso para todos. Gracias.

Proyecto María Castaña dijo...

¡Ja! Hernán no te asustés con el anónimo ni "sobreinterpretés" su sentido: era yo que no podía comentar como María Castaña cerca de las 22 e intenté un anónimo. Me dio bronca que no saliera la papelera para mandarlo al tacho. Después de esa hora, por fin, pude comentar. Orden: tiralo ahora, yo no pude.

Lo de Numen es definitivamente bizarro (ojo, a mí me encanta lo bizarro)la música de fondo era también para alquilar balcones de nostalgia setentosa: todo ese cúmulo de "cosas" que les gustaban a nuestras madres y tías y ha quedado marcado a fuego en nuestras matrices subconscientes, ¿acaso vos no empezaste en el mundo lírico de la mano de un tema de Puma? Yo no puedo volver de las Catitas sin Sandro, es mi compañero de ruta.

¿Es necesario decir que es una irónica casualidad que después de una semana de despotricar contra la poesía como sinónimo de poema, el periodista haya cometido el nefasto pecado justo con tu persona? Espero que en la feria leas muchas bellas poesíassss de tu cosecha, querido poetiso (eso sí, me las declamás como Numen).

Hernán Schillagi dijo...

Así que eras vos? Yo creí que era la autora de "Numen", jaja. Tengo ganas de incluir a Sandro en este blog. Ya que quiero reflotar una idea que hace mucho charlamos con Sergio.


Pd: este blog está abierto a todos los lectores que quieran opinar. Si comentamos entre nosotros es porque somos apasionados de la lírica y es un modo de reflexionar. Pero queremos oír otras voces que, de seguro, tienen mucho para decir/nos.

Fernando G. Toledo dijo...

Todo bien, Hernán, pero con Numen de amor, ¿cómo querés que «las otras voces» no se queden sin palabras?
Permiso, voy a vomitar.

Proyecto María Castaña dijo...

Fernando, lo de Numen fue sorpresivo, no me indujo al vómito pero me dieron ganas de mearme de risa. Justo, un sábado hace poco, no me acuerdo cuál, estaban dando estas bizarras pelis "la carpa del amor", "las vacaciones del amor", etc., en Crónica. En una aparece Manolo Galván, por supuesto con un recitado previo a la canción...¡Era igual!

Fernando G. Toledo dijo...

PAULA: Ojo, al piojo. Léase:

«Es que el mundo no entiende amores, / el mundo no entiende de nada. / El mundo es un pobre poema / que sólo recita el alma».

Fragmento de Poema del alma, de Manolo Galván.

Véase:

http://www.youtube.com/watch?v=wfscKEi-7DU