martes, 22 de agosto de 2023

6 poemas de Luciana Jazmín Coronado

Luciana Jazmín Coronado.



Luciana Jazmín Coronado nació en Buenos Aires en 1991. Es Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Publicó los poemarios La insolación (2014), Catacumbas (2016, último ganador del I Premio Hispanoamericano de Poesía de San Salvador) y Los hijos imperfectos (2023). Obtuvo la beca de creación artística Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores (Córdoba, España, 2017) y la Residencia de Escritores de la UNESCO y la UGR (Granada, España, 2019). Parte de su obra ha sido traducida a diversos idiomas e incluida en antologías. 





Seis poemas de Los hijos imperfectos


El comienzo


I

He nacido.
Tomaré alguna ruta, preguntaré 
por qué tengo tanta pena.
Al sol le pido que se aparte porque es viejo
y mira cada cosa con olvido.
Con una mano me amo 
y con la otra hurgo el norte,
puedo estar en una flor 
o en cualquier parte.

II

Prueba las manzanas, 
prueba los sabores del mundo 
y verás que son como tú:
niños que exigen un nombre.
Estamos aquí. 
Somos la sombra y somos el mar,
juntamos pedacitos de alhelí 
para que nos abraces.
Ven, estamos en todas las cosas, 
nos gusta caminar por las telarañas del dedo creador,
morir de la risa y sopesar lo que se balancea en la luz.
Ven a ver lo que tenemos:
hemos encontrado el mundo carbonado.
Ahora abre la boca, 
ya verás qué hacer con el lenguaje.




El despertar

Debería haber nacido de mariposas,
de algo jamás visto ni pensado,
ausente del lenguaje
que me viste para un casamiento de lava.
Todo lo que no es necesario
se ha vuelto pecado. 
Soy una piedra demacrada
por una gota de lluvia;
soy una entre cientos de niños
meciéndose como un junco,
dejando que el sol
me invente quemaduras.



Infancia


Robo los semblantes,
los guardo entre las ramas. 
Me armo este cuerpo 
con las nueces que unos padres
dejan sobre el camino. 
Abrazada a un germen de agua, 
me esculpo otra forma 
para nacer en familias ajenas 
como una pequeña limosna.



La exigencia del nombre


Quieres otro nombre 
y no esa mancha de nacimiento
que te elegimos.
Quieres otro nombre
pero nos preguntamos
si un día gritarás a los campos de ceniza
o pondrás tus manos de seda 
para servir la luz en los cuencos vacíos,
si el miedo te hará los ojos más pequeños,
y organizarás tus cosas como insectos 
pinchados en vitrinas. 
Ahora nos preguntamos
si hay algo que pueda, de verdad,
ser un nombre como ese que deseas,
uno que al pronunciarlo
use el ritmo de las rosas diminutas.



Fantasía

Cuando extirpen mi árbol 
saldrán insectos a borbotones,
quedará una capa de larvas blancas
como crías de ángel a la intemperie.


Los hijos imperfectos


La soledad es la ruta
donde se apilan las cosas
que brillan a lo lejos.
Quisiera amanecer un día
y pedirle a dios
que detenga el movimiento,
que no sangre más
su hilo interminable
de hijos imperfectos. 

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