lunes, 22 de junio de 2009

Javier Piccolo ganó el Vendimia de Poesía 2009

El acto de anuncio de los ganadores del Vendimia 2009, el lunes 22, en Casa de Gobierno. De izquierda a derecha: Luis Ricardo Casnati, Hugo Torre (SADE), Gabriel Dalla Torre (ganador en cuento), Manuel García Migani (mención en dramaturgia), Javier Piccolo (ganador en poesía), María José Alcaya (ganadora en dramaturgia), Ricardo Scollo (secretario de Cultura) y Arturo Roig.



por Fernando G. Toledo

El libro De barro y ceniza, del escritor Javier Piccolo, resultó ganador en la sección Poesía del reciente Gran Premio Literario Vendimia 2009, que organizó la Secretaría de Cultura de Mendoza.
Piccolo nació el 29 de febrero de 1984. Es responsable junto a Mauco Sosa de la revista Palabra, que comenzó a editarse en 2007. Según cuenta, tiene «escritas cuatro novelas, numerosos cuentos y poemas sin editar». De barro y ceniza, por el que recibirá $5.000 y la edición de su poemario, será su primer libro, que según Cultura de Mendoza contará con una tirada de 500 ejemplares.
El jurado que eligió el libro de Piccolo por sobre el resto de los concursantes estuvo integrado por Carlos Carbone (Buenos Aires, poeta y editor de La Bodega del Diablo), Viviana Ramos (SADE Mendoza) y Daniel Israel (UNCuyo).
En el acta de adjudicación del premio, hizo constar estos argumentos para describir el valor de De barro y ceniza: «Este trabajo reúne un conjunto de características que lo hacen impactante: el poema breve y fuerte, con matices un tanto irónicos pero sutiles; la combinación de imágenes elocuentes con el ingrediente infaltable de la musicalidad; la belleza manifiesta- aun en el poema obscuro (sic)- que nace de una nítida sensibilidad; hacen de esta recopilación un caudal vertiginoso de palabras que invita a ser recorrido de principio a fin, sin interrupciones para el lector que gusta de la poesía simple y profunda, donde cada cual se refleja y la vivencia a su manera, pero siempre rozando el alma con la inquietud y la pasión...».


Un poema inédito

Javier Piccolo


Lo que escribo

De mi mente a mi mano se pierde medio texto
De mi lapicera al papel se pierde la otra mitad
Del papel a su mano se construye medio texto
De su ojo a su mente se construye la otra mitad
Mis textos entonces son cuatro
El que pienso y mi mano no escribe
El que mi mano no piensa y escribe
El que usted agarra y ve
El que usted ve y piensa
Pero el texto que pensé
Es el mejor de los cuatro
Por eso no se puede escribir

15 comentarios:

Hernán Schillagi dijo...

Ya lo hice por e-mail, pero quiero decir públicamente que felicito a Javier Piccolo que, con sólo 25 años, ya tiene una revista literaria (de muy buena factura) rodando y ha ganado este importante premio.

Además tuve el gusto de cruzármelo un par de veces (en la Feria del libro y en un encuentro de poetas) y es tipo simpático, abierto y con miles de proyectos en la cabeza. Respeto a la gente así.

Ahora espero ansioso que Cultura se desprenda de sus mañas y no demore la publicación de "De barro y cenizas" más de lo pactado en las bases. Los lectores atentos de poesía se lo vamos a agradecer.

Fernando G. Toledo dijo...

Me sumo a las felicitaciones y al mismo tiempo sumo esperanzas, porque a Cultura ya no hay que pedirle que respete por lo menos las bases del concurso (¿lo hará esta vez?), sino que la tirada de los libros contemple también su distribución. Cuando gané en 2006 tuve que llevar mis libros a las librerías para que los pusieran a la venta, porque de otro modo no llegaban y algunos que querían tenerlo no sabían dónde conseguirlo.
Párrafo aparte merecen las palabras del jurado. Lo pongo aparte para no contaminar las felicitaciones. ¿No les pareció un poco "obscuro (sic)", sobre todo el último párrafo?

Sebastián Goiburo dijo...

También mis felicitaciones a Piccolo. Espero leer pronto su libro... la poesía joven tiene un gusto muy particular. La poesía viva, la poesía que nos rodea a los mendocinos y que a veces se nos escapa por no tener ESOS ojos de poetas!
Un abrazo y felicitaciones loco!
Me re alegra que gane gente joven!
(la cordura es dañina al arte jaja)

Anónimo dijo...

Estimados, tengo bastante que ver con la elección del ganador, pero no tengo nada que ver con el comentario que cita la nota.
Saludos
Carlos Carbone

Hernán Schillagi dijo...

Carlos: qué bueno tener tu palabra (autorizada) en esta revista.

En la gacetilla que Cultura mandó aparecían estas palabras como "el acta del JURADO". Se sabe que no se puede escribir a seis manos y que de seguro lo habrá escrito uno de los tres jurados. Lo extraño es que no la hayan consensuado entre todos antes de hacerla pública. Así y todo es anecdótico el arcaísmo "obscuro" y cierto enredo en la redacción. Deslices, tal vez, por falta de tiempo.

Aquí lo que importa es que se ha otorgado un premio muy importante a un poeta con conocimiento de causa; y todavía falta lo mejor: la publicación de un nuevo libro de poemas.

Gracias por visitarnos y esperamos que se repita.

Fernando G. Toledo dijo...

Bienvenido Carlos, y gracias por la aclaración. Para sumar una broma, diría: «Aclare, que no obscurece».
Si no te molesta me tomo el atrevimiento de preguntarte qué te ha parecido el nivel general de los trabajos que concursaron en este certamen.
Saludos, bodeguero.

Fernando G. Toledo dijo...

Aprovecho para hacer una mención a algo que se ve en las fotos. Cultura eligió esta vez hacer el anunció de los ganadores en la Casa de Gobierno, e invitó no sólo a la prensa (Los Andes no fue a la conferencia), junto a los autores. Antes solamente se les comunicaba a los ganadores por teléfono que sus trabajos eran los elegidos e inmediatamente se daba el anuncio a la prensa. Lo que me resultó curioso, y no tengo opinión formada al respecto, es la invitación que se cursó a algunos otros escritores para que dieran el presente, e incluso, como se ve, «salieran en las fotos». Hubo un elenco de lo más variopinto: además de Casnati, Torre y Roig, estuvieron Fausto J. Alfonso (que es en realidad, periodista, además de profesor y amigo), Juan López, Andrés Cáceres, Lila Levinson, Lucas Olmedo y Andrés Oliver. ¿Cuál habrá sido la intención de sumar estas presencias? ¿Hay alguno de los mencionados que pueda echar luz sobre esto?

Proyecto María Castaña dijo...

Javier
Mis felicitaciones "muchacho" ¿qué puede decir una vieja clase 74? Nunca mejor llevado el apellido, querido.
El poema elegido para esta información me parece sumamente ingenioso, habla del rol del texto, del autor y del lector. Dan ganas de encontrar más versos de este estilo y espero tener más material tuyo pronto.
Un beso y felicitaciones, "muchacho", ja.

Daniel dijo...

Mis estimados: yo, en cambio, no tengo nada que ver ni con la determinación del ganador ni con el acta definitiva. Sencillamente, a pesar de que fui nombrado jurado, "omitieron" darme aviso del día de reunión para sancionar el premio...Digo porque, a pesar de mi renuncia escrita, mi nombre sigue figurando como jurado.
Lamento la organización deplorable.
Daniel Israel

Hernán Schillagi dijo...

Daniel: gracias por escribir y que aprovechés este espacio para decir una verdad que hubiera quedado debajo de la alfombra de los manejos torpes de Cultura.

¿Cómo es posible que Liliana Bermúdez o algún allegado a Cultura te haya nombrado jurado por la Facultad de Filosofía y Letras (jurado académico que nunca se ha cuestionado, por cierto) y que luego te ignoren para decidir, nada más y nada menos, el Premio Vendimia de Poesía?

¿Cómo es posible, repito, que el Premio haya sido otorgado de igual modo aunque faltara un miembro del jurado?

¿Quién habrá sido tu reemplazo? Y si lo hubo, por qué nadie anunció tu renuncia y la inmediata suplencia por otro académico de Filosofía y Letras. Porque las bases son muy claras en la conformación del tribunal. Sería un contrasentido.

Me da mucha tristeza por varios motivos:

En primer lugar por lo que te ha sucedido a vos: han usado tu nombre y tu prestigio en un premio, para luego despreciarte.

Y lo que más me duele es por Javier Piccolo: él no tiene nada que ver, todos estábamos muy contentos que él hubiera ganado, se había traído a un jurado de "afuera" (que todos habían pedido) y ahora se echa una sombra en su merecido galardón. Porque no hay que dejar de pensar en qué pensarán los demás participantes a partir de la noticia que vos nos das.

Lo que es peor, no me extraña de Cultura de la provincia que se maneje de esa forma tan desprolija.

Gracias de nuevo y la verdad es un sentimiento de desazón terrible el que tengo.

Cecilia Restiffo dijo...

Como ya es de público conocimiento las gestiones de los organizadores del GRAN PREMIO LITERARIO VENDIMIA, dejan mucho que desear, es increíble que no se puedan tomar decisiones serias y lo más importante: da vergüenza ajena la falta de sentido común Y LA FALTA DE RESPETO A LA LITERATURA. ¿Será que desconocen la labor de un escritor frente a la palabra? ¿cómo se puede explicar semejante desprolijidad?.
¡Y encima les pagan! ¡UN PAPELÓN!

Proyecto María Castaña dijo...

Creo que es un papelón más en una larga lista de hechos vergonzosos que no comenzaron en este gobierno. Coincido con Cecilia, es sobre todo una falta de respeto a la literatura como arte. ¿Por qué en la provincia está tan bastardeada? Lo comprobé con creces cuando recorrí las librerías en busca de poesía local. Esto indigna, cansa y, en lugar de dar energías para pelearse y debatir, hace que poco a poco nos sumerjamos en un gran escepticismo. Espero que a Daniel Israel le den las disculpas "públicas" que -como mínimo- merece.

Fernando G. Toledo dijo...

Hablé con Israel y con Bermúdez. Ambos me confirman que el primero no fue debidamente informado de la reunión en la que debía decidirse el ganador en poesía, y por ende, Israel no votó y se consideró automáticamente excluido. Por lo tanto, renunció a su cargo como jurado de inmediato. A pesar de ello, la información oficial consignó a Israel como jurado del premio.
Otra desprolijidad que se sumó a ésta es que Israel recibió los trabajos para leer apenas una semana antes de cuando se realizó la reunión, y estos trabajos le llegaron no por la vía de Cultura (la esperada) sino por la Facultad de Filosofía y Letras, que es la institución que lo había propuesto para ese trabajo.
En todos los casos, la excusa dada por Cultura fue que "no podían ubicar a Daniel Israel". Sin embargo, sí que lo ubicaron el mismo día de la reunión, cuando ésta ya estaba en marcha, para preguntarle por qué no venía a ese encuentro al que no había sido invitado.
Más información, mañana en Escenario.

Fernando G. Toledo dijo...

Bregamos por que esta irresponsabilidad no empañe el premio a Javier Piccolo, quien no tiene nada que ver con estas desprolijidades.

Fernando G. Toledo dijo...

Aquí está:
http://www.diariouno.com.ar/edimpresa/2009/07/01/nota217175.html